Un tema hijo (child theme en inglés) es un tema de WordPress que depende de otro tema, llamado tema padre. Su función principal es permitir personalizar el diseño y el comportamiento de la web sin modificar directamente los archivos del tema padre.

Cuando se usa un tema hijo, WordPress carga primero el tema padre y después aplica los cambios del tema hijo. Esto significa que solo se necesita incluir en el tema hijo los archivos que uno quiera modificar o añadir. Todo lo demás se seguirá usando desde el tema padre automáticamente.

La gran ventaja de un tema hijo es que puedes actualizar el tema padre sin perder tus cambios. Si se modifican los archivos directamente de un tema normal y luego se actualiza, esos cambios se pierden. Con un tema hijo, las modificaciones en los archivos permanecen intactas porque están en un tema separado que uno mismo controla.

Un tema hijo se utiliza normalmente para:

  • Modificar plantillas concretas, como la de entradas o páginas.
  • Añadir funciones personalizadas mediante el archivo functions.php.
  • Adaptar un tema a necesidades específicas sin romper su estructura original.

Para que un tema hijo funcione, necesita al menos una carpeta propia, un archivo style.css con la referencia al tema padre y, en la mayoría de los casos, un archivo functions.php. Una vez creado y activado desde el panel de WordPress, el sitio seguirá viéndose igual que antes, pero listo para ser personalizado de forma segura.

En proyectos profesionales y en webs que van a mantenerse a largo plazo, el uso de un tema hijo es prácticamente obligatorio, especialmente cuando no se usa un tema desarrollado desde cero.